lunes, 19 de abril de 2010

Cocina hungara

Descubre la la gastronomía húngara, influenciada por diversos pueblos; los magiares, los turcos, los pueblos de los Balcanes o Italia se caracteriza por la forma tradicional de cocinar los ingredientes.
Uno de los ingredientes más famosos que condimenta muchísimos platos es la papríka, aunque también son usados condimentos de nuestra cocina como el perejil, el laurel, estragón o el azafrán. Son muy populares las sopas y estofados típicos como el famoso Gulash (Gulyás) y los aperitivos salados de harina o de patata con manteca, queso y especies. 





La cocina húngara posee una gran variedad de sabores y aromas cuyos ingredientes dependen también de cada región. Por ejemplo en Balatón son típicos los platos de pescado de agua dulce como la perca y el lucio o el esturión en el río Tisza. En el norte del país destaca la caza, el ganso, embutidos, el foie mientras que en la Gran Llanura son típicas las aves y se cocina el pollo de diversas maneras.

De especial mención es el cerdo Mangalica, una raza autóctona húngara cuyos orígenes se encuentran emparentados con el cerdo ibérico mediterráneo. Estos cerdos se caracterizan por su pelaje largo y grueso parecidos a una oveja para soportar los inviernos nevados. Después de la Segunda Guerra Mundial quedó prácticamente extinguido en Hungría. Una empresa española buscaba un cerdo de estas características fuera de nuestras fronteras y recuperó esta raza que actualmente cría garantizando su calidad y pureza. Lo que caracteriza este cerdo es su carácter andador y la alimentación natural a base de pastos, maíz y trigo y su lenta curación. Aunque comparte similitudes con el cerdo ibérico, posee unas cualidades y un sabor especial y único.

Los exquisitos dulces se elaboran de manera tradicional o siguiendo las antiguas recetas imperiales del siglo XVIII. Destacan la “Palacsinta”, crépes rellenos de requesón, avellanas, mermeladas o albaricoque; los pasteles de manzana, de cerezas amargas o de nueces… “El rigójancsi” es un hojaldre relleno de nata y chocolate o “el somlói galuska” que es un pastel de ron rellenado con pasas, nueces y recubierto de nata son otras de las especialidades. Es famosa la tarta “dobos”, un biscocho compuesto por seis capas de relleno de crema y chocolate. Todos estos dulces los podemos degustar en las pastelerías o acompañados de un buen café en los populares cafés de Budapest.


En Hungría hay unas 22 regiones vinícolas, siendo en la Hungría más septentrional donde se producen los vinos mejores y más famosos: el Tokaj con muchas variedades y el Egri Bikaver de Eger, un tinto denominado “sangre de toro” por su intenso rojo y aroma.

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